lunes, 24 de agosto de 2015

El sitio gris

Entro a la mañana gris
y todo lo que tengo dentro
se evapora y pierde,
quedo vacío,
en blanco.

Los gruesos muros
me roban el espíritu,
el techo oscuro
me aprieta el corazón
no late ni esparse
la sangre fuerte
por el cuerpo tibio
que dejaste.

Escucharé al lobo
dentro de mi cabeza
para no perderme.
Taparé mis oídos
y no dejaré entrar
a las balas grises
y tristes.

Tengo la fortaleza
de escribir,
aunque mis palabras
las tenga que buscar
en el fondo del mar,
porque ahí las enterró
el hombre feo
que me dice cómo amar.

Tengo la mano cansada
de esconder el odio
y disfrazarlo de pena,
mas hoy no tengo
nada sino caderas.

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