Y cada vez que agregas
una rama a tu nido,
te abrazamos todos.
El viento te traicionó,
no lo culpo,
nosotros lo traicionamos a él
cuando nos perdimos.
Los pájaros de más atrás
no sabrán jamás
que su nido fue tan grande,
que el árbol llora igual,
que el cielo a veces sobra
y que la luna se va.
El sol es nuestro guía,
el aire no falta
cuando el cerro es alto
nos tomamos las manos.
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