domingo, 30 de agosto de 2015

Tala

Esperarás el otoño,
para que mis hojas caigan 
al pasto marrón y mis ramas 
se rompan con, tan solo,
el sonido del viento. 

Porque ya habrás debilitado 

mis ramas en el verano.

Esperarás que el árbol que soy

florezca en la primavera.
Descansarás en el invierno,
estarás en tu casa 
escuchando el sonido que hago
al sostener mi cuerpo de la lluvia,
así podrás debilitar en el verano
de nuevo mis ramas.
Piensa que mi tronco 
se cansará de repetir 
este ciclo que dejo que pase
olvidándome de mí. 

lunes, 24 de agosto de 2015

El sitio gris

Entro a la mañana gris
y todo lo que tengo dentro
se evapora y pierde,
quedo vacío,
en blanco.

Los gruesos muros
me roban el espíritu,
el techo oscuro
me aprieta el corazón
no late ni esparse
la sangre fuerte
por el cuerpo tibio
que dejaste.

Escucharé al lobo
dentro de mi cabeza
para no perderme.
Taparé mis oídos
y no dejaré entrar
a las balas grises
y tristes.

Tengo la fortaleza
de escribir,
aunque mis palabras
las tenga que buscar
en el fondo del mar,
porque ahí las enterró
el hombre feo
que me dice cómo amar.

Tengo la mano cansada
de esconder el odio
y disfrazarlo de pena,
mas hoy no tengo
nada sino caderas.

jueves, 20 de agosto de 2015

Llanto de niño

Oye, de donde vine,
¿no ves que me caigo?

Caigo como la noche,
mas no tengo atardecer.
Tú ya me has visto
¿no te acuerdas de mí?

¡Qué lindo es el amor!
dices y yo muero,
como lo hice antes.
Igual.

Estoy como el mar,
triste y grande
¿acaso no veo lo que mojo?
¿o ellos se bañan en mí?

Tú, con un arma en la cabeza,
lloras tanto como yo,
pero no ves que estás olvidando
a tu primer amor.

Ese ángel cansado,
que prometió mil milagros,
ahora se acuerdo de él,
no se acuerda de mi.

¿No ves que soy un niño,
que llora por algo que tomar?
tómame en tus brazos, madre
quiero dejar de gritar.

Soy como el frío.
Te tienes que abrigar.
Abrígate
abrígate
que mi sol no puedo sacar.

Segunda carta

Un hombre
como mil pájaros sobre mí
como el viento de la montaña
como el auto a exceso de velocidad
como el grito de madre enojada.
Un hombre del que me tengo que esconder
para no volarme
no desarmarme
un hombre como un arma.

¿Qué será lo que no te deja amarme?
¿Tu padre?
¿O soy yo el que espanta a todo amor?
¿Serán los otros hombres,
esos que te hacen llorar?

¿Serán las vidas de tus muertos?
¿o las raíces de tus vivos?
Soy yo el que te habla, sin embargo
El que nunca besaste,
el que besaste a medias,
el que a veces te ama
y otras te quiere.

Un hombre
como mil hombres
como la vida hace tres horas
como un recuerdo
como la imaginación
como el llanto de un perro desconocido
como el balazo que no reconocemos
como el día recién pasado
como la mañana dormida.

Te quiero pero parece incierto
te quiero porque me quiero a mí.
Pero no eres yo
eres otro
eres el que no se mueve
eres el que no calla
eres el que vuela cuando cae
y cuando caigo, sigue.

Tus ojos no son más que ninguno
tu boca no es más que ninguna
eres el bombón que elijo sin leer la caja.

Te quiero porque eres alto.

Abrazo

Eres un pájaro.
Y cada vez que agregas
una rama a tu nido,
te abrazamos todos.

El viento te traicionó,
no lo culpo,
nosotros lo traicionamos a él
cuando nos perdimos.

Los pájaros de más atrás
no sabrán jamás
que su nido fue tan grande,
que el árbol llora igual,
que el cielo a veces sobra
y que la luna se va.
El sol es nuestro guía,
el aire no falta
cuando el cerro es alto
nos tomamos las manos. 

Canto de abrazos tristes

¿Qué es el aire?
Cuando todos nos juntamos,
el calor es vida,
como el viento nos cubre.
Nuestros brazos son camas
y tu abrigo mi almohada.

Me faltó aire
cuando tú dejaste
que las alas grises
nos abracen.

Soy el hijo de nosotros
yo soy alguien cuando me amas
el suelo es un nido de flores
cuando nos matan

Volvámonos hijos sinceros
Permanentes corazones
inmanente silencio
acogedor secreto
Te quiero cuando nos amamos
Bailemos cuando nos riamos.

Lloremos vida y aire
respiremos el suelo
tu abrazo me habla
mis brazos no sanan.