Esa princesa tirana,
que con manos desocupadas
pide ayuda de los iguales,
y aunque tiene bellas alas,
tiene un auto en su casa,
aquella princesa tirana,
que con dos ojos inmensos,
pide relatos de la vista,
y que con oído muy agudo,
pide copia escrita.
Es esa princesa tirana,
que vive sola cuando quiere,
menos cuando hay que hacer la cama,
y si no se encuentra nadie
vive en desorden constante,
esa princesa tirana,
sucia como rata cuando está sola
y limpia como gata en sociedad,
que se ríe encantadora
y mastica abominable.
Esa princesa tirana,
indiferente y ausente,
hermosa pero inclemente
cariñosa con su alma
y odiosa con la tuya,
oh, princesa tirana,
estoy en la espera
que tu violencia haya de terminar,
que caigas del árbol marchito,
y vengas a mis pastos verdes.
Mi princesa tirana,
cómo te quiero, princesa,
sin tu odio no existe amor,tirana
sé que me amas, princesa,
sé que eres buena, tirana
martes, 11 de marzo de 2014
sábado, 8 de febrero de 2014
Adiós
Eran hermanas, creo yo, 5 y 3, la mayor tomaba en brazo a la menor mientras ella lloraba sin lágrimas, la menor se cae al suelo y la mayor la abraza, luego se sienta a mi lado y señalando mi libro, pregunta si eso es para leer, le digo que sí, me pregunta si es que yo tengo amigos, me trata de usted, le digo que sí, ¿y amigas? también, luego abraza a su hermana aún acostada en el pasto ya gritando menos y ella la aleja de sí, yo no me inmuto, sigo leyendo y prendo un cigarro, de repente la mayor dice algo que no entiendo se va corriendo mirándola con angustia, la pequeña que estaba acostada a mi lado pega un grito desgarrador, la gente del rededor la mira como si todos fueran su madre. Sigo leyendo. Llega la mamá de verdad, calma a su hija con una caricia que parte en la frente y termina en el mentón, le dice algo que tampoco entiendo, en un idioma extraño, y la toma como muerta, con los brazos y la cabeza colgando, yo me río con ternura y apago mi cigarro.
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