lunes, 22 de julio de 2013

Solo una oreja

Cuando me preguntaban si prefería ser sordo, ciego o mudo, siempre decía que ser sordo me daba lo mismo, aunque me encanta la música, creía que podía vivir sin ella, mirar tampoco me importa mucho, decía, pero lo que más odiaría sería no poder hablar, gritar y por sobre todo, cantar. Yo supongo cantar bien, gente también me ha dicho que cantó bien, aunque siempre la inseguridad está, esa inseguridad muchas veces me atormenta, me lleva a un túnel donde salgo solo prendiendo un cigarro y arruinándome la voz.
Esa vez estaba sentado en ese barrio lindo de por ahí, con una amiga que no veía hace tiempo, tomando café y, otra vez, arruinándome la voz con un cigarro. Quiero ir al baño. Fue y escuché la conversación de la mesa de al lado. Siento que me voy deshaciendo de a poco, la otra semana seré solo una oreja. Me imaginé cómo sería tan solo ser una oreja, me preocupé. Yo soy súper sordo, siempre entiendo cosas sin sentido, y me tienen que repetir, me preocupé. Si yo fuera tan solo una oreja, sería la peor, no entendería nada y no serviría, entraría a un túnel donde un cigarro no me podría sacar.
Me despedí de mi amiga. Nos vemos el fin de semana. Caminé y dejé de sentir mi nariz por el frío, ya no tengo nariz. Subí a la micro y el hombre que estaba al lado hablaba de la manera más desagradable, dejé de escuchar por la oreja derecha,  ya no tengo oreja derecha. La micro se movía demasiado, el pelo me estorbaba, tengo el pelo demasiado largo, desearía ser pelado, ya no tengo pelo. La micro frenó muy fuerte, me caí, me apoyé con las manos y rodillas y me dolieron, ya no tengo manos ni rodillas. Si ya no tengo manos ni rodillas, tampoco pantorrillas ni pies, ya no tengo pantorrillas ni pies. Ya llegué a mi destino, camino con lo que me queda de las piernas, no tengo nariz, pero respiro, no tengo pelo y me da frío. Soy pequeño, la gente no me mira cuando camina, me pegaron una patada en los hombros, ya no tengo hombros, ya no tengo brazos. Soy la mitad de las piernas, un tronco y una cabeza sin nariz ni una oreja. Quiero prender un cigarro, no tengo manos para sacarlo, quiero un cigarro. Si no tengo cigarros, no quiero boca, ya no tengo boca, ya no canto, ya no está la inseguridad. Solo soy ojos que ven esta ciudad fea. Ciudad de mierda fea. Me cansé, ya no quiero caminar viendo esta ciudad fea, no quiero esta mitad de piernas inservibles, ya no tengo está mitad de piernas, ya no tengo pene, ya no tengo manos para hacerme una paja. Gente de mierda fea, ya no tengo ojos para esta gente de mierda fea. No quiero tronco, no quiero cuello.
Solo soy la oreja izquierda que oye mal, aunque por lo menos tengo buena música, no puedo vivir sin la buena música. La música no se puede oír mal.