En la mañana, al despertar, vi el televisor y el DVD encendido, palomitas de maíz desparramadas por mi sofá, una frazada en el suelo y una llamada perdida de Rubén, nunca me pude acordar de cuando hise todo eso. Entonces revisé el buzón de mensajes de voz, y vi dos mensaje de Rubén en el primero escuché a una mujer que me decía llorando y jadeando:
"Estoy en la bodega de la casa de Denisse, ven a buscarme por favor,sé que no me quieres ver pero, me tiene atrapada, ahí viene, ahí viene, soy Samira".
Quedé muy intrigada entonces comencé a recordar la pelea entre Rubén y yo, cuando le pregunté si es que me era infiel, él me dijo, 'entre Samira y yo no pasa nada' , a pesar de que yo no le comenté nada sobre ella, eso se me había borrado de mi mente porque no le encontré importancia, me empecé a cuestionar si era la misma y no me cupo duda que sí.
Luego escuché el otro mensaje que decía:
"Está muerto, está muerto, está muerto, tiene sangre en el pecho, no sé que hacer, ESTÁ MUERTO".
Pero esta vez no era Samira, su voz me pareció algo conocida, y luego recordé a Denisse, y supe que era ella. De inmediato llamé a la policía y me citaron a declarar el Jueves 2, ya veremos.
domingo, 28 de noviembre de 2010
Today'll be another sucking in her lollipop
Hoy pensé en escribir una historia aparte a una noche de...esas.
Al despertar, de ese sueño tan pesado y reponedor, luego de tener una noche tan...'poco agradable', quiso hacer algo especial y distinto en aquel día. Entonces se duchó, se puso el vestido azul y sesentero de su madre, esas zapatillas de lona blancas y su cintillo de lunares rojos , tomó su billetera, revisó el dinero y partió, sin tomar desayuno alguno.
Luego de caminar un largo rato mañanero, vio un señor con un carrito lleno de dulces, paletas y algodones de azúcar, ella fijó su mirada una paleta de tres colores, blanco, azul y rojo, entonces, al ver la combinación que hacía ella con aquel caramelo, quiso comprarla, sacó los ciento cincuenta pesos de su billetera y se dedicó a caminar por el parque chupando su paleta, como si nada le importara.
Al despertar, de ese sueño tan pesado y reponedor, luego de tener una noche tan...'poco agradable', quiso hacer algo especial y distinto en aquel día. Entonces se duchó, se puso el vestido azul y sesentero de su madre, esas zapatillas de lona blancas y su cintillo de lunares rojos , tomó su billetera, revisó el dinero y partió, sin tomar desayuno alguno.
Luego de caminar un largo rato mañanero, vio un señor con un carrito lleno de dulces, paletas y algodones de azúcar, ella fijó su mirada una paleta de tres colores, blanco, azul y rojo, entonces, al ver la combinación que hacía ella con aquel caramelo, quiso comprarla, sacó los ciento cincuenta pesos de su billetera y se dedicó a caminar por el parque chupando su paleta, como si nada le importara.
viernes, 26 de noviembre de 2010
una noche de...esas (Parte II, Declaración de Samira)
Eeeeh...creo que eso es todo, ¿Ahora ya me puedo ir? esa luz me está molestando los ojos, y creo que es innecesaria.
Bueno, con eso fue suficiente, pero recuerde el Lunes en el juzgado debe declarar.
Si, claro, claro que iré.
Enconces Clara salió de la sala obscura en la que se encontraba, y simultanemente entró ,a la misma habitación, una mujer joven, de unos 24 años, que nunca ella había visto, pero de alguna forma la recordaba.
Oh, usted es, Samira, no?
Si, Samira, y estoy anciosa por hablar en contra de Ru...-Ru..., en contra de ese infeliz.
Entonces comienze cuanto antes, ¿Estuvo con Rubén Mendoza el día Sábado 14 de Abril de este año?
Claro, lo recuerdo como ayer...
Esa noche estuvimos en una fiesta, en la casa de Denisse, Denisse Torres, el entró con Clara a la fiesta, según lo que me dijieron, porque yo llegé mucho después que ellos.
Estaba conversando con un amigo , cuando vi que Rubén salió solo ,muy extraño al patio trasero , sacando algo desde el bolsillo de su chaqueta, al rato salió Clara muy preocupada y triste, y supe que algo estaba pasando, entonces traté de salir, pero algo me dijo que no debía hacerlo, así que me dediqué a mirar por la ventanilla de la cocina, que daba directamente al lugar en donde se encontraba la pareja. Me comenzé a preocupar cuando Rubén se empezó a desabrochar la camisa, quise salir, pero en el mismo instante en que giré la perilla, Clara abrió la puerta bruscamente, sacó la llave de su auto y partió, entonces salí y...y...y... perdón esto es muy dificil para mi...
Si quieres, dejamos esto hasta aquí
No, quiero hacerlo.
Salí y Rubén estaba sin camisa y con el cinturón desatado, entonces se acercó, se acercó mucho y me besó salvajemente, traté de separar mis labios de los suyos, pero cada vez hacía mas fuerza en contra mis labios, luego , me llevó a una bodeja, y, (tengo que ser fuerte) abusó de mi.
Ya, tranquila, eso es suficiente, tranquila. Adiós, muchas gracias.
Bueno, con eso fue suficiente, pero recuerde el Lunes en el juzgado debe declarar.
Si, claro, claro que iré.
Enconces Clara salió de la sala obscura en la que se encontraba, y simultanemente entró ,a la misma habitación, una mujer joven, de unos 24 años, que nunca ella había visto, pero de alguna forma la recordaba.
Oh, usted es, Samira, no?
Si, Samira, y estoy anciosa por hablar en contra de Ru...-Ru..., en contra de ese infeliz.
Entonces comienze cuanto antes, ¿Estuvo con Rubén Mendoza el día Sábado 14 de Abril de este año?
Claro, lo recuerdo como ayer...
Esa noche estuvimos en una fiesta, en la casa de Denisse, Denisse Torres, el entró con Clara a la fiesta, según lo que me dijieron, porque yo llegé mucho después que ellos.
Estaba conversando con un amigo , cuando vi que Rubén salió solo ,muy extraño al patio trasero , sacando algo desde el bolsillo de su chaqueta, al rato salió Clara muy preocupada y triste, y supe que algo estaba pasando, entonces traté de salir, pero algo me dijo que no debía hacerlo, así que me dediqué a mirar por la ventanilla de la cocina, que daba directamente al lugar en donde se encontraba la pareja. Me comenzé a preocupar cuando Rubén se empezó a desabrochar la camisa, quise salir, pero en el mismo instante en que giré la perilla, Clara abrió la puerta bruscamente, sacó la llave de su auto y partió, entonces salí y...y...y... perdón esto es muy dificil para mi...
Si quieres, dejamos esto hasta aquí
No, quiero hacerlo.
Salí y Rubén estaba sin camisa y con el cinturón desatado, entonces se acercó, se acercó mucho y me besó salvajemente, traté de separar mis labios de los suyos, pero cada vez hacía mas fuerza en contra mis labios, luego , me llevó a una bodeja, y, (tengo que ser fuerte) abusó de mi.
Ya, tranquila, eso es suficiente, tranquila. Adiós, muchas gracias.
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Una noche de...esas
Esa noche lo vi, lo vi en el patio trasero acariciando algo, no pude ver qué era. Al hablarle, guardó ese objeto tan preciado , al parecer, por él, entonces le dije:
-¿Hola?. Y el respondió tartamudeando de nerviosismo: Eeh, eh, Ho-hola. Así que le pregunté si algo le pasaba, respondiendo él que que no le sucedía nada. Entonces le dije firme y un poco enojada:
Yo sé cuando algo te pasa , así que, Rubén, dilo. Entonces se volteó con unos ojos muy desconocidos para mi, abiertos, muy abiertos, y rojizos, me asusté al ver esta extraña expresión de él, entonces traté de escapar justificando:
Creo que no vine en un buen momento.
Él respondió con un tono muy meloso y suave como si quisiese obtener algo de mí:
No! es el mejor de los momentos. Y comenzó a desabrocharse la camisa, pese a estar en un patio ajeno, entonces se me creó un nudo en la garganta y escapé, saqué las llaves de mi auto que estaban en el mueble de la sala, abrí la puerta sin despedirme de nadie , creí tener todas las miradas sobre mi, pero eso no es seguro, me subí al auto y partí a mi departamento, la llegar lloré como nunca había llorado, pero no por pena ni por angustia, sino por no saber quién es, perdón era, mi pareja.
En la mañana, al despertar, vi el televisor y el DVD encendido, palomitas de maíz desparramadas por mi sofá, una frazada en el suelo y una llamada perdida de Rubén, nunca me pude acordar de cuando hise todo eso.
-¿Hola?. Y el respondió tartamudeando de nerviosismo: Eeh, eh, Ho-hola. Así que le pregunté si algo le pasaba, respondiendo él que que no le sucedía nada. Entonces le dije firme y un poco enojada:
Yo sé cuando algo te pasa , así que, Rubén, dilo. Entonces se volteó con unos ojos muy desconocidos para mi, abiertos, muy abiertos, y rojizos, me asusté al ver esta extraña expresión de él, entonces traté de escapar justificando:
Creo que no vine en un buen momento.
Él respondió con un tono muy meloso y suave como si quisiese obtener algo de mí:
No! es el mejor de los momentos. Y comenzó a desabrocharse la camisa, pese a estar en un patio ajeno, entonces se me creó un nudo en la garganta y escapé, saqué las llaves de mi auto que estaban en el mueble de la sala, abrí la puerta sin despedirme de nadie , creí tener todas las miradas sobre mi, pero eso no es seguro, me subí al auto y partí a mi departamento, la llegar lloré como nunca había llorado, pero no por pena ni por angustia, sino por no saber quién es, perdón era, mi pareja.
En la mañana, al despertar, vi el televisor y el DVD encendido, palomitas de maíz desparramadas por mi sofá, una frazada en el suelo y una llamada perdida de Rubén, nunca me pude acordar de cuando hise todo eso.
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