Hoy pensé en escribir una historia aparte a una noche de...esas.
Al despertar, de ese sueño tan pesado y reponedor, luego de tener una noche tan...'poco agradable', quiso hacer algo especial y distinto en aquel día. Entonces se duchó, se puso el vestido azul y sesentero de su madre, esas zapatillas de lona blancas y su cintillo de lunares rojos , tomó su billetera, revisó el dinero y partió, sin tomar desayuno alguno.
Luego de caminar un largo rato mañanero, vio un señor con un carrito lleno de dulces, paletas y algodones de azúcar, ella fijó su mirada una paleta de tres colores, blanco, azul y rojo, entonces, al ver la combinación que hacía ella con aquel caramelo, quiso comprarla, sacó los ciento cincuenta pesos de su billetera y se dedicó a caminar por el parque chupando su paleta, como si nada le importara.
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