jueves, 28 de julio de 2011

дверь

Sabía que lo que hacía estaba mal, pero era necesario. Se le dijo que no viniera, pero aún así toco la puerta. No había otra opción.
Esperaba que la puerta dejara de tocar y así la culpa se le fuera por un momento, aquel sonido no paraba de retumbarle en los oídos y sus temblores de nervios eran constantes, no se podía mover, por que si lo hacía se podría dar cuenta de que estaba ahí.
Se detuvo el sonido de la puerta.
Así que se fue a su cuarto y a tratar de olvidarse de lo que había hecho.
No sabía si se había ido, o simplemente esperaba que alguien "llegara" para abrirle, de todos modos prefirió pensar que se fue y se convenció de aquello.

Не верьте всему, что вы думаете.

Cayó. 
Abrió los ojos y vio sus pies, levantó la cabeza con vergüenza y se disculpó. En ese momento se sintió la persona más ridícula en la galaxia. Él le sonrió y siguió caminando con bolso en las manos, ya que ella se lo había botado.
Cuando llegó a clases, meditaba, mientras escuchaba un susurro molesto que resultaba ser la cátedra que daba el profesor, tan fastidioso era que quiso ,en muchos momentos hacerlo callar. Pensó que lo que le había pasado podría ser el mejor momento de su vida, después de todo, fue la primera vez que estuvo tan cerca de él. 
Sonó la campana. 
Ella seguía en la sala de clases,mirando la pizarra vacía y viendo como se escribía el guión de las escenas de amor, entre ella y él. Veía en los posters que estaban en las paredes los afiches de su película. Veía en la gente que pasaba en los pasillos, fanáticos y periodistas que la acosaban. 


viernes, 15 de julio de 2011

Créeme, mírame, perdóname.

Mira a tu alrededor, y observa tu mundo en blanco un negro, piensa que sólo yo puedo colorear tu espacio, piensa que sólo yo puedo ser tu héroe de colores. Suena egoísta, suena sobre protector, pero quiero poder serlo. Mira el cielo gris, y divísame en las nubes, intenta volar hacia mi, y luego cae. No te dejaré morir, pero tienes que caer para vivir.
No me odies por dejarte caer, créeme, mírame, perdóname. 
Palabras que significan mucho para mí, para ti son latas en el piso. Miradas rápidas me ilusionan, quizá para ti no funcionan. 
Créeme, mírame, perdóname y no calles.
Alejarte de mí, son sólo maneras de no ver la verdad, de ocultarte de la honestidad.
Sólo no te alejes, créeme, mírame, perdóname. 
Adiós. Es todo para mí, un simple adiós. Me calma, me serena, me acompaña.
Créeme, mírame, perdóname y despídeme.