Quería un cigarro pero no tenía fuego, estaba muy frío el día, él estaba acelerado, ansioso, y no se podía quedar quieto. Fue a pedir encendedor a un grupo de personas con cara de intelectuales fumadores, no tenían. Le preguntó a otro grupo, ellos estaban fumando. El encendedor que tenían estaba medio gastado, había viento y él estaba temblando de nerviosismo. «¿Lo prendo yo?», le preguntaron y él asintió con vergüenza y un «por favor». El cigarro estaba encendido y llegó a quien estaba esperando.
Era perfecto, pudo divisarlo mientras hablaban por teléfono, se acercó, lo miró y dejó de temblar, se quitó el frío y el mundo se quedó en silencio, solo existía él, quería besarlo, saltar a él.
-Quiero sentarme, estoy cansado.
-Vamos al parque.
En el camino le volvió el frío, quería que lo abrazara, no se atrevía a abrazarlo él.
Llegaron al parque, se acostaron en el pasto, hablaron, cada vez tenían menos distancia entre ellos, entre sus caras, cada vez que decían algo, un beso se moría. En un momento no quisieron decir nada, el beso se estaba formando, quería salir, quería vivir, ser parte de ellos. El mundo giró más rápido, y de un momento a otro, no había distancia entre sus bocas, sus labios se saludaron, rieron, sus labios sentían el calor, las lenguas no eran presentadas aún, eran tímidas. Hasta que se atrevieron. el planeta se detuvo y ellos bailaban con el cuerpo quieto, el baile más lindo se hace con el cuerpo quieto.
viernes, 23 de noviembre de 2012
martes, 5 de junio de 2012
Camino como cobarde
hablo como valiente
tibio se vuelve el aire
hay frías corrientes.
El suelo se pone tenso
la tierra no se mueve
el corazón late intenso
quiere pero no llueve.
La sangre se coagula
las lagrimas no quieren salir
actúan como mulas
la gente las quiere oír.
Oye como gime
oye un canto magistral
cree que se ríe
aunque no hay nada más.
hablo como valiente
tibio se vuelve el aire
hay frías corrientes.
El suelo se pone tenso
la tierra no se mueve
el corazón late intenso
quiere pero no llueve.
La sangre se coagula
las lagrimas no quieren salir
actúan como mulas
la gente las quiere oír.
Oye como gime
oye un canto magistral
cree que se ríe
aunque no hay nada más.
domingo, 20 de mayo de 2012
Médico
Lo blanco entra en mi boca, se dispersa en mi estomago y lo siente mi piel.
Un delantal me recomienda tomar agua,
tomar agua con piedras,
tomar agua con gusto a laboratorio.
Otro delantal me entrega el agua,
me entrega agua nublada,
agua comprimida.
Esto no arregla el cielo,
empeora los ojos,
empeora la mente,
empeora el caminar.
Tomaré agua para no sentir mi piel,
no tendré sed pero si hambre,
hambre de vivir con los ojos cerrados,
hambre de soñar sin despertar,
hambre de morir respirando.
Espera un segundo,
me duele el pecho,
espera un minuto,
me duele el corazón,
espera una hora,
no me duele nada.
El aire palpita,
el suelo se balancea,
no siento mis manos que escriben plástico,
siento su voz florecer sin sentido.
Cállate y acércate,
qué importa que esté él,
tengo una caja inútil,
quizá crees que sirve
pero no es verdad.
Deja de mentirte,
deja de soñarte,
deja de reírte,
deja de mirarte,
deja de verte,
deja de observarte,
deja de analizarte,
deja de lloverte,
deja de lavarte,
deja de pintarte,
deja de escucharte,
deja de oírte,
deja de venderte,
deja de compartirte,
deja de prestarte,
deja de guardarte,
deja de cambiarte,
deja de sacarte,
deja de creerte,
deja de cansarte,
deja de moverte,
deja de quitarte,
deja de cerrarte,
deja de abrirte,
deja de escribirte,
deja de redactarte,
deja de explicarte,
deja de resolverte,
deja de crearte,
deja de denunciarte,
deja de culparte,
deja de reproducirte,
deja de pausarte,
deja de tragarte,
deja de beberte,
y por último pido como favor;
deja de amarte.
miércoles, 28 de marzo de 2012
Un chillido ensordecedor hacía que sus pupilas se achicaran, sus fosas nasales se dilataran y su boca apretara. Sus hombros se encogieron. Sus manos, su abdomen, sus rodillas y los dedos de sus pies se tensaron. El suelo se movía. Sintió sus pequeños pies correr rápido, sintió su respiración acelerándose, sintió sus ojos llorosos por el frío que entraba en ellos. Sintió el sol que no alumbraba ni calentaba, lo sintió allí, pensaba por qué no le ayudaba, quizá la odiaba, quizá no quería su existencia. Llegó a su casa, abrió la puerta y sintió ese placentero calor golpearle la cara con suavidad.
Qué bueno es el quemarse cuando te estás congelando.
Qué bueno es el quemarse cuando te estás congelando.
viernes, 2 de marzo de 2012
Santo animal con letras en desorden
Estaba sentado en su típico sillón, tomó el mismo diaro de siempre, ya estaba abierto en la página que él quería, recorría las palabras con os ojos, palabras usadas y desechadas como el agua sucia que cae luego de haberse lavado las manos, palabras que nunca fueron leídas con sentido. Aparentaba que leía pero pensaba en muchas otras cosas, en lo solo que estaba, en lo poco que asumía lo mucho que le afecta su soledad, en lo mucho que demuestra y lo poco que siente, quizá demuestra cosas que no siente.
Tenía una mano en el diario y otra en los testículos, en la mesita de al lado tenía un café hirviendo, un cigarro sin prender y un encendedor nuevo, uno nuevo cada día.
Tal vez le habría gustado tener a alguien, en otro típico sillón con otro mismo diario de siempre, con otra página preferida, quizá él sabía quien era ese alguien, quizá ese alguien sabe su papel de "ese alguien", quizá ese alguien tiene todas las cosas que él quería que tuviera, quizá ese alguien quiere estar con él y quizá él no quiere estar con ese alguien.
Tenía una mano en el diario y otra en los testículos, en la mesita de al lado tenía un café hirviendo, un cigarro sin prender y un encendedor nuevo, uno nuevo cada día.
Tal vez le habría gustado tener a alguien, en otro típico sillón con otro mismo diario de siempre, con otra página preferida, quizá él sabía quien era ese alguien, quizá ese alguien sabe su papel de "ese alguien", quizá ese alguien tiene todas las cosas que él quería que tuviera, quizá ese alguien quiere estar con él y quizá él no quiere estar con ese alguien.
domingo, 19 de febrero de 2012
Cerró su libro y miró por la ventana.
¿Qué es esto? ¿Pan de azúcar? ¿Tan rápido?
Veía empresas, fábricas y casa matrices, pasto, cercos, casa, haciendas viejas, parcelas, casas casas casas casas, animales, casas, pasto, parcelas, muros de piedra, muro muro muro.
Un bus le tapaba la vista.
Luego, la casa de su tía, muro, casa, vaca, hiedra hiedra, casas casas casas casas.
Animita, muerte, familias llorando.
Iglesia, colegio, parcelas, casas, haciendas viejas, muros, pasto, hiedra, flores.
Almacén, familias con dinero.
Empresas, familias con mucho dinero.
Animita, más muerte, más llanto.
Casa, parcelas, muro muro muro muro muro muro muro, casa, pasto, parcela.
Urbanización, autos, casas.
Libro.
¿Qué es esto? ¿Pan de azúcar? ¿Tan rápido?
Veía empresas, fábricas y casa matrices, pasto, cercos, casa, haciendas viejas, parcelas, casas casas casas casas, animales, casas, pasto, parcelas, muros de piedra, muro muro muro.
Un bus le tapaba la vista.
Luego, la casa de su tía, muro, casa, vaca, hiedra hiedra, casas casas casas casas.
Animita, muerte, familias llorando.
Iglesia, colegio, parcelas, casas, haciendas viejas, muros, pasto, hiedra, flores.
Almacén, familias con dinero.
Empresas, familias con mucho dinero.
Animita, más muerte, más llanto.
Casa, parcelas, muro muro muro muro muro muro muro, casa, pasto, parcela.
Urbanización, autos, casas.
Libro.
lunes, 6 de febrero de 2012
Pero no son solo seis
Cada vez que te acercas, te siento más lejos. Cuando el tiempo avanza más rápido, lo siento más lento. Cada ves que te veo ahí, siento que no estás, quizá no quiera que estés, quizá quiero que estés más que otra cosa.
Hace tiempo que no muevo mi mano para gritar, podría quizá gritarte, o podría también quedarme callado. Quizá el silencio haga bien, aunque ya lo intenté. Sí, intenté silenciar, y me hizo querer gritar más.
Mitad.
Aveces hay que ver la parte fea, aveces hay que solo hablar, que tu mano fluya para que la boca baile. Puede sentirse bien lo que se ve mal, sentirse mal para ver bien, caminar mal para volar bien, pestañear mal para mostrar bien.
Rojo.
Suena tu voz y no quiero leer, algún día lo haré, sé que ese día llegará, quizá sea al medio o abajo. ¿Llegaré algún día arriba?
Nariz, mano. Boca, ojos. Oreja, mente.
Hace tiempo que no muevo mi mano para gritar, podría quizá gritarte, o podría también quedarme callado. Quizá el silencio haga bien, aunque ya lo intenté. Sí, intenté silenciar, y me hizo querer gritar más.
Mitad.
Aveces hay que ver la parte fea, aveces hay que solo hablar, que tu mano fluya para que la boca baile. Puede sentirse bien lo que se ve mal, sentirse mal para ver bien, caminar mal para volar bien, pestañear mal para mostrar bien.
Rojo.
Suena tu voz y no quiero leer, algún día lo haré, sé que ese día llegará, quizá sea al medio o abajo. ¿Llegaré algún día arriba?
Nariz, mano. Boca, ojos. Oreja, mente.
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