Un chillido ensordecedor hacía que sus pupilas se achicaran, sus fosas nasales se dilataran y su boca apretara. Sus hombros se encogieron. Sus manos, su abdomen, sus rodillas y los dedos de sus pies se tensaron. El suelo se movía. Sintió sus pequeños pies correr rápido, sintió su respiración acelerándose, sintió sus ojos llorosos por el frío que entraba en ellos. Sintió el sol que no alumbraba ni calentaba, lo sintió allí, pensaba por qué no le ayudaba, quizá la odiaba, quizá no quería su existencia. Llegó a su casa, abrió la puerta y sintió ese placentero calor golpearle la cara con suavidad.
Qué bueno es el quemarse cuando te estás congelando.
miércoles, 28 de marzo de 2012
viernes, 2 de marzo de 2012
Santo animal con letras en desorden
Estaba sentado en su típico sillón, tomó el mismo diaro de siempre, ya estaba abierto en la página que él quería, recorría las palabras con os ojos, palabras usadas y desechadas como el agua sucia que cae luego de haberse lavado las manos, palabras que nunca fueron leídas con sentido. Aparentaba que leía pero pensaba en muchas otras cosas, en lo solo que estaba, en lo poco que asumía lo mucho que le afecta su soledad, en lo mucho que demuestra y lo poco que siente, quizá demuestra cosas que no siente.
Tenía una mano en el diario y otra en los testículos, en la mesita de al lado tenía un café hirviendo, un cigarro sin prender y un encendedor nuevo, uno nuevo cada día.
Tal vez le habría gustado tener a alguien, en otro típico sillón con otro mismo diario de siempre, con otra página preferida, quizá él sabía quien era ese alguien, quizá ese alguien sabe su papel de "ese alguien", quizá ese alguien tiene todas las cosas que él quería que tuviera, quizá ese alguien quiere estar con él y quizá él no quiere estar con ese alguien.
Tenía una mano en el diario y otra en los testículos, en la mesita de al lado tenía un café hirviendo, un cigarro sin prender y un encendedor nuevo, uno nuevo cada día.
Tal vez le habría gustado tener a alguien, en otro típico sillón con otro mismo diario de siempre, con otra página preferida, quizá él sabía quien era ese alguien, quizá ese alguien sabe su papel de "ese alguien", quizá ese alguien tiene todas las cosas que él quería que tuviera, quizá ese alguien quiere estar con él y quizá él no quiere estar con ese alguien.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)