martes, 24 de mayo de 2011
Piano piano non accelerare il mondo non può aspettare
Corría deseperadamente, no tenía un motivo definido ni un destino estable, sólo corría. Cada vez que recordaba que al llegar no tendría nadie quien lo esperara, aseleraba, para llegar más rápido a una parada solitaria que tan sólo tenía un letrero que decía; Piano piano non accelerare il mondo non può aspettare. Cuando vió el cartel, primero se apunó y empezó a caminar lentamente, devolviendose al su hogar. Hogar, pensaba que no se le podía decir hogar a su lugar de provinencia, podría ser una casa, un grupo de personas viviendo en una misma casa, pero hogar, no.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario